Y con ustedes: la descodificación dental. Una pseudociencia sin desperdicio cuyo creador, Christian Beyer, reconoce que no sabe explicar cómo funciona, ¡pero funciona! Volvemos a que todo lo fácil es lo más difícil de conseguir.

Aunque suene repetitivo y redundante, hay que decirlo: la enfermedad es la oportunidad de darnos cuenta, de sanar nuestro pasado y cambiar ciertas creencias para enfrentar el futuro. Que todos somos los responsables de nuestro libro de vida y que basta con pasar la página, entre otros blablablás.

Según este autoproclamado gurú y creador de un método con pátinas científicas, los dientes son nuestro presente mientras que su raíz representa nuestro pasado. Y no cualquier pasado, resulta que cargamos con los traumas emocionales de nuestros ascendentes y estamos aquí para sanarlos… De ser esto cierto, les aseguro que yo tendría mi dentadura plena de implantes, porque muerto el perro se acabó la rabia, ¿o no?

Como siempre, el autor dice que los traumas emocionales son las futuras patologías y nos exhorta a resolver los problemitas pendientes, tanto nuestros como de nuestros familiares antecesores, puesto que para que suene medio científico, se usa el término transgeneracional para explicar que hasta los impactos emocionales se heredan.

Tan es así que con menos importancia y casi desprecio menciona los factores nutricionales, patológicos externos y genéticos como lo que menos habría que tomar en cuenta con respecto a las emociones que podrían ser las verdaderas causas de las caries, las enfermedades periodontales o desplazamientos de piezas dentales.

Primero, en cráneos de seres humanos primitivos del neolítico se encontraron entre 2 y 4% de caries. Que en los hallazgos de cráneos humanos desde la Edad del Hierro hasta la Edad Media se encontraron entre 10 a 15% de caries. Y fue desde el siglo XVII que comenzó a hallarse un incremento de esta enfermedad que coincide con el consumo de azúcar y harina refinada.

Segundo, la caries tiene un origen multifactorial donde interviene el diente como huésped, el streptococcus mutans como bacteria, la dieta y el tiempo.

Y tercero, si la verbalización de nuestros problemas puede ayudarnos a resolver nuestros conflictos emocionales y curar nuestros padecimientos odontológicos, quiere decir que los psicólogos fungen de dentistas también. ¿O es que solo funciona si se verbaliza con un descodificador dental?

Tengo que agregar que Christian Beyer es un machista que coloca en tela de juicio la maternidad de la mujer moderna que alimenta con un biberón agujereado a su hijo, privándole del tiempo de succión necesaria para que active el estrés benefactor.

De esto último dice que gracias a un estrés justo se activa nuestro sistema de alerta para “despertarnos”. Que ahora ni corremos, ni vamos de prisa, ni estamos alerta, porque todo nos es dado, todo nos es debido, todo llega sin esfuerzo…

¿Crees que todo es tan fácil como dice Beyer?

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