Hace unos años atrás, cuando era estudiante de Artes, alguien me dijo:



Una pregunta Nina, ¿de qué te sirve el arte? Dime qué le aportas tú al mundo con el arte. Porque déjame decirte lo que pienso: el arte es inútil. No salva vidas, como los médicos; no construye edificios, como los ingenieros o arquitectos; no enseña nada, como las matemáticas. Podemos prescindir perfectamente del arte, pero no de la ciencia. El arte lo practica gente estrafalaria… el arte no sirve de nada porque no se necesita estudiar, como yo para ser ingeniero.

Esto es un resumen, la verdad que sus palabras fueron más extensas y repetitivas. Recuerdo a su novia hundir la cabeza de vergüenza mientras intentaba decirle que eso no era así, pero yo seguía oyendo en silencio y con un nudo en la garganta.

No supe responder, no supe qué decir. Yo era una veinteañera que viajaba 50 kilómetros de ida y de vuelta para estudiar en la universidad. Sin el ligero apoyo moral de la familia, trabajando en lo que podía para cubrir mis gastos, levantándome todos los días a las cuatro de la madrugada y regresando de noche. Cuando él me dijo eso, hasta llegué a creerlo también.

A través de mis recuerdos viajo en el tiempo, me siento frente a ese chico y le respondo:

Si el arte es tan inútil como tú piensas, ¿por qué tenemos el hemisferio derecho del cerebro que proporciona toda la creatividad? El ser humano es el único animal en su especie que necesita expresar ideas, pensamientos e interpretaciones, algo que solo es viable con el arte.

Porque antes de construir un edificio, hubo una idea. Antes de hacer una intervención quirúrgica, hay un pensamiento lógico y creativo. Nadie piensa solamente con el hemisferio izquierdo.

Porque el mundo ha progresado no tanto por la lógica y el raciocinio, sino por la capacidad creadora, creativa y artística del ser humano, único ser capaz de creer en un mundo que no existe y hablar de ello en cientos de libros, pinturas, esculturas, música…

Porque es verdad que soy innecesaria para salvar una vida, de la misma forma que puede ser un ingeniero por la sencilla razón de no ser médico.

Un científico cuántico primero imaginó una hipótesis, usó su creatividad y se entregó a las fórmulas para demostrar la existencia de materia diminuta e imperceptible.

En conclusión, estamos rodeados de arte, de matemáticas, de lógicas, de creatividad, de talentos y, obviamente, de mentes poco brillantes que prefieren criticar al artista que investiga, crea, diseña y expresa con el mismo tesón de un ingeniero en su área.

Decir que el arte es inútil es como quitarse el ojo izquierdo porque ya vemos con el derecho.

¿Qué utilidad aportarías al arte?

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Esta entrada tiene 2 Comentarios

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  1. Humilde opinión; sin arte nos moriríamos, Des de que nuestra especie es nuestra especie se ha creado, se ha puesto color, se ha bailado, se ha representado, se ha hecho música….y ¡gracias!
    Porqué todo eso es la vitamina que nuestra alma necesita

  2. Lo verdaderamente inútil es la opinión de muchas personas, por eso yo, he aprendido a callar en muchas ocasiones, me parece más interesante escuchar.

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