E.

El escritor fantasma

Porque existe y no se ve. En el caso de la escritura, es el autor real de cada palabra escrita que firma Otro. Este último gana la fama, el respeto, la admiración y las comandas de una editorial deseosa de ventas con éxito.

Lo más gracioso es que editoriales con escritores estrellas cuentan con un set de escritores fantasmas que sacan adelante el oficio del venerado artista de letras.

La pregunta es… ¿por qué el escritor fantasma no deja de escribir para Otro y se lanza como escritor para que todos lo vean? Me gustaría que esta pregunta la respondiera una persona dedicada a dicho oficio.

Yo solo puedo decir que se entrelazan varios factores. Por un lado, el que ya ha ganado notoriedad y es seguido por un público fiel, le queda hacer uso del viejo refrán que dice “Crea fama y acuéstate a dormir”. Por otro lado, no es lo mismo escribir desde un nombre desconocido que uno reconocido.

Escribir no solo toma tiempo de pensar y llevar las ideas al papel, sino que además hay una inversión de tiempo en la investigación previa que se suma luego al pensamiento analítico para conectar ideas.

Cuando leí Nunca tires la toalla, un libro de autoayuda para emprender con autoestima y valor, no dudé de que detrás hubiera un escritor o escritora fantasma, porque no creo capaz a Donald Trump de hilar una oración con otra, aunque sea de este género fácil.

También porque cuando escucho a escritores famosos hablar de que producen entre dos y cuatro novelas u obras al año, me quedo sin otra explicación que los fantasmitas haciendo su trabajo detrás del firmante.

No quiere decir que el autor no investigue y apruebe lo que su escritor hace, pero no es lo mismo. Es decir, no es lo mismo sacar cada palabra de la cabeza a la página en blanco con toda la angustia, placer, tormento y delirio que eso comporta.

¿Es imaginable a Gabriel García Márquez con un escritor fantasma? O mejor, ¿se le puede imaginar a él mismo como escritor fantasma de Otro? Yo opino que no, cualquiera puede imitarlo pero no puede reemplazar las ideas tan originales de un autor como este.

Los buenos libros, las letras bien dichas, las historias bien contadas, los relatos mejor narrados quedan en la historia y en nuestros recuerdos. Lamentablemente, ya se hace negocio de ello y se contrata el talento que vive en la opacidad del no reconocimiento, como a las mujeres de siglos pasados que escribieron para hombres famosos…

¿Te atreverías ganar fama con el talento de otra persona?

V.

Vivir de la escritura

…como cualquier otro oficio que goza de seguridad social, sueldo, tiempo y espacio.Dedicarse por completo a la investigación y entregar todas las horas necesarias en bibliotecas, entrevistas y viajes de prospección literaria.

Dedicación exclusiva al arte de escribir, trabajar sin remordimientos todos los tiempos mentales necesarios para la reflexión y el encuentro de las palabras que mejor nos expresen. Que nos contraten para escribir y vivir dignamente de ello sin preocupaciones.

Escribir para trascender en el tiempo y desafiar la propia mortalidad de los cuerpos. Escribir para dejar rastros de una existencia explorable en la antropología o en la arqueología de lo humano, en la historia de la literatura, en el tiempo pasado.

Escribir y pensar, leer y descubrir, coser las fracciones del tiempo, ver más allá de nuestra Era, plantear hipótesis, fragmentar posibilidades…

Así como sucedió con Christine de Pizan, considerada la primera mujer filósofa que vivió de su escritura por el siglo XV. Nació en Italia y murió en Francia, se casó muy joven y muy joven quedó viuda con tres hijos y más familia que mantener.

No le quedó más opción que ponerse a trabajar y así fue como dedicó el resto de su vida a la escritura como trabajo bien remunerado. Se dice que fue la primera mujer en escribir tratados feministas, sociales y políticos de un humanismo azotado por la guerra feudal entre Francia e Inglaterra que duró más de 100 años.

A Christine de Pizan le dieron la oportunidad de escribir y no disculparse por ser mujer. Actualmente y sin distinción marcada del sexo, se hace utópica la posibilidad de vivir de la escritura.

Sin embargo, como este arte puede atormentarnos si no le damos cabida en nuestro hacer, combinamos un sinfín de actividades con sueldo para ejercer nuestro oficio como una profesión a gachas, a escondidas o a oscuras de un mundo editorial y distribuidor que no le interesa tanto el talento como la venta segura de cualquier manuscrito efímero de autoayuda o espiritualidad, sin horas de investigación profunda ni escarbados literarios de sublime complejidad.

Cualquiera puede ser publicador, pero ser investigador que escribe es otra cosa…

¿Dejarías todo para dedicarte a escribir?

¿Todos los buenos escritores tienen éxito editorial?

¿Hay éxitos editoriales con malos escritores?

Fuente: R. Núñez, G. (2018). ¿Eres un escritor o un publicador? En www.cafeteradeletras.com.

S.

Sistema Martí

“La matemática está en todas partes”, diría un matemático con toda la razón; pero, la matemática aplicada para hacer ropa sería la geometría del sistema Martí para confeccionar el vestuario más perfecto en cualquier cuerpo humano.

La geometría, además de aplicarse a la física, mecánica, arquitectura o cartografía, también es utilizada para dibujar patrones de altísima precisión de manera tan metódica, que cualquier cuerpo es bello en su vestido apropiado, aunque actualmente la publicidad nos invite a vestirnos en trajes cuyas tallas no concuerdan con nuestra figura.

Cataluña, Vic y Sant Quirze de Besora son las tres referencias geográficas que acogió una niña prodigio en 1872. Se sabe que su madre era modista y que, con su repentina muerte, su padre la envió al internado de “Las sacramentarias de Vic”. Allí Martí tomó “prestado” el hábito de una monja y lo cortó sin recibir represalia alguna, porque las religiosas entendieron la genialidad que se escondía en un aparente juego.

“De la nostra Carmeta en sentirem a parlar», dijo la madre antes de morir y no se equivocó; de la Carmeta hemos escuchado hablar todas porque su método hizo del abstraccionismo geométrico un modo de vida para muchas mujeres que vieron una salida laboral para el corte y confección de ropa perfecta y sin retoque.

Como la matemática y su aplicación geométrica son disciplinas difíciles de juzgar como útiles a primera vista, estamos muy cerca de menospreciar a un patronista que trabaja en el trazo, el cálculo de la línea, la pinza, el doblez, ensanchamiento o entallado exquisitamente expresado en papel para trasladar un concepto tridimensional.

No hay nada más lejos de un juicio a priori y sin fundamento acerca de las arquitectas del textil que calcularon con el sistema Martí las proporciones más perfectas, inspiradas directamente de las proporciones de su cliente, sin la necesidad de interminables visitas para medir la tela, sino con el uso de sus medidas y un maniquí.

Modistas, patronistas, costureras y diseñadoras han hecho de la creatividad y la ciencia una fusión tan grandiosa para el ser humano, que nos hace únicos en la especie animal capaces de exponer el arte andante y en movimiento sobre nuestro cuerpo perfecto tal y como es.

¿Te representan las tallas comerciales?

¿Te atreverías a confeccionar tu propia ropa?

¿Cómo te imaginas el trabajo del patronista?

Fuente: Martí, C. (2018). Corte Sistema Martí. Patrones tipo. Ediciones Martí: Barcelona.

L.

Los petroglifos

Son las piedras grabadas cuya data se remonta posiblemente a la Era paleolítica; la más antigua en la historia de la humanidad y de la que aún conservamos sus huellas.

La impresionante expresividad de los trazos de estas figuras solo ha conducido, tanto a antropólogos como arqueólogos, a un sinfín de especulaciones que van desde el homenaje a los dioses hasta códigos de comunicación con visitantes de otras tierras.

La pregunta que siempre queda sin contestar es cómo, cuándo y para quiénes construyeron estas figuras en relieve, con formas geométricas, frontalidad y planismo. Si fueron los homo habilis o los primeros sapiens, si eran estrategias de territorialidad o un mensaje específico, y por qué están en lo alto de las montañas o en el fondo de los ríos, cuya visibilidad depende de la sequía.

Si observamos con detenimiento los petroglifos, sugieren un placer estético y los primeros trazos expresionistas del ser humano. Con nuestras referencias actuales es muy fácil caer en deducciones de gran imaginación y resolución fantástica, es difícil la tarea de intentar pensar como aquellos que decidieron dejar sus huellas hace miles de años atrás.

Y es una lástima que ningún gobierno haya dirigido parte de su legislación a la investigación de tan potentes obras arqueológicas.

Además de todo el interés mostrado en pirámides y templos famosos, existen otras rutas de estudio no menos interesantes que sufren el abandono y el desdén. En toda Suramérica hay petroglifos. Lo más impresionante es la semejanza que hay entre los que están en Puerto Rico con los de Chile, que a su vez conectan con los de Colombia y vuelven a aparecer en Venezuela. ¿Cómo se explica que de una punta a otra aparezcan estos monumentos grabados tan similares?

Los petroglifos encierran una gran incógnita para la humanidad, que no tienen más que el homenaje y facsímil para mantenerlos vivos y presentes en el tiempo; aunque sean probablemente los primeros balbuceos del lenguaje, los testimonios de una Era remota que comenzó a pensar y rendir culto a sus muertos o los contenidos de altísimo potencial significante para viajeros que ejercían su derecho a migrar sin prejuicios raciales.

¿Crees que los petroglifos eran mensajes?

¿Se debería investigar su simbología?

¿Te inspiran una historia? Cuéntanos…

E.

El esfuerzo de escribir

El cine nos ha vendido la idea romántica de este oficio frente a una ventana que da al mar, una cabaña en medio de la montaña, una casa rodante en medio de un paraje hermoso… casi siempre nos venden escritores y no escritoras, quienes hacen su trabajo en condiciones idílicas y fáciles. De hecho, hay quienes piensan que escribir es lo más cómodo del mundo por el hecho de estar frente a una máquina dándole a unas teclas fluidamente mientras crece un libro.

La verdad está muy lejos de esta idea, puesto que escribir es un trabajo tedioso, abrumador, exigente y difícil, sobre todo cuando nos enfrentamos a nuestra mente llena de ideas y un papel en blanco (ni hablar cuando hay fechas topes de entrega). Cualquiera puede decir que quiere ser escritor, pero del dicho al hecho puede haber un gran trecho…

Desde pequeña supe que quería ser escritora, pero no tenía nada que decir, así que en pequeñas libretas transcribía textos que me interesaban: cuentos, poesías o artículos de periódicos. Lo cierto era que yo tenía que hacerlo, aunque tuviera que pedir las palabras prestadas. Al poco tiempo me di cuenta de que para escribir, debía leer, puesto que las ideas no vienen solamente de una inspiración, sino también del trabajo, la curiosidad, la investigación y, sobre todo, de la observación.

Para ser escritora, se hace necesario la disciplina y no desfallecer en los primeros intentos, porque si los procesos son difíciles, los son aún más los inicios. Hay que equivocarse, sacar todos los lugares comunes, las reiteraciones, enfrentarse a nuestras inseguridades y continuar con el trabajo hasta lograrlo. Escribir es un trabajo íntimo: estamos solitos frente a un papel que nos espera y no hay nadie que pueda ayudarnos.

Es también reescribir una y otra vez porque la corrección va inherente al oficio. Da igual si la playa está cerca o si hay un concierto de música gregoriana; la entrega es absoluta y queremos aislarnos lo mejor posible para escuchar únicamente lo que pensamos. Se sufre mucho porque lograr transmitir con palabras escritas todo el universo de ideas que pasan por nuestra mente puede quitarnos el sueño, el apetito y las ganas de sociabilizar.

Yo he llegado a escribir en lugares espantosos, con mesas pequeñas, sillas incómodas, vistas condenadas a la pared del vecino, con poca luz, con ferias en la calle o camiones de basura recogiendo escombros mientras mis yemas atinan generosamente contra las letras, generando las palabras que me expresan o no…

Escribir es gozar de tenacidad, perseverancia, superación de miedos; aprender a convivir con los conflictos, postergar lo necesario sin abandonar por completo. Es tener la humildad de buscar ayuda y pedir consejo, asesoría, lectura crítica, contrastación de ideas y aceptación de mucha faena invisible cuando dedicamos tiempo a pensar.

No hay nada más tortuoso que el camino de la escritura, pero más espantoso se hace el no intentarlo.

Te sugiero visites el  descargable  Guía para la aprendiz de escritora

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